martes, 8 de diciembre de 2015

La eyaculación femenina o “Squirting”

Popularmente bautizada como “Squirting” por la Industria pornográfica, la eyaculación femenina está muy lejos de ser un mito. Es un hecho real, y al igual que los multiorgasmos, toda mujer está preparada para tener un orgasmo eyaculatorio. Al contrario de lo que pueda parecer, este líquido se expulsa por la uretra y no por la vagina. A pesar de ser evacuado por la uretra, su composición no tiene nada que ver con la de la orina, sino que es mucho más similar a la del semen: consta de glucosa, fructosa, fosfatasa ácida prostática, PSA y creatinina.  
¿Por qué ocurre esto? Previamente en entradas anteriores mencioné que las mujeres contamos con una próstata (menos desarrollada que la de los hombres, pero próstata al fin y al cabo) Esta próstata femenina, posee unos orificios llamados glándulas de Skene, que desembocan a ambos lados del conducto uretral. La próstata se llena de líquido, y durante el orgasmo, se contrae expulsándolo. Este fluido no tiene nada que ver con la lubricación vaginal, propia de una estimulación.
Entonces ¿por qué en algunas mujeres se ve el fluido expulsado y en otras no? Porque por norma general, tras un orgasmo y las contracciones de la próstata, el líquido se libera y acaba en la vejiga. En la siguiente ocasión que se vaya al baño, se liberará junto con la micción. Para que el líquido salga hacia el exterior, hay que “revertir” el orgasmo ¿habéis oído hablar de los orgasmos sin eyaculación de los hombres? Esto se consigue apretando rítmicamente el músculo pubococcígeo durante las relaciones sexuales. Al final, el hombre no expulsará el semen pero sí tendrá un orgasmo (un orgasmo “hacia adentro”). Con las mujeres viene a ser lo mismo, solo que, al revés: el líquido que se quedaría en el interior saldrá hacia expulsado hacia afuera. Al contrario de lo que nos muestran las películas porno, se expulsa una pequeña cantidad de líquido (la próstata femenina apenas tiene capacidad) y puede verterse en distintas intensidades según la fuerza de las contracciones orgásmicas.
Un orgasmo femenino con eyaculación no es necesariamente más placentero que un orgasmo normal, pero es una experiencia diferente ;)
Hasta aquí el post chic@s ¡Un beso!

La anorgasmia: cómo superarla

¡Hola chic@s! Aquí os traigo un tema que considero muy importante, ya es que es una de las disfunciones sexuales más comunes entre las mujeres, junto con el vaginismo. Se llama anorgasmia a la falta de orgasmos tras un período de excitación y estimulación. Puede ocurrirle a cualquier mujer, y su repercusión abarca mucho más que al campo sexual, ya que a su vez afecta a la vida en pareja y a la autoestima. Hay que distinguir entre 2 tipos de anorgasmia: la Anorgasmia Primaria, que es cuando una mujer lo ha intentado y nunca ha sentido un orgasmo en su vida, y la Secundaria, que es cuando una mujer sí ha tenido orgasmos siempre hasta un momento determinado, que ha dejado de tenerlos.
La anorgasmia se debe a causas fisiológicas sólo en un 5% de los casos (enfermedades neurológicas, ginecológicas o endocrinológicas como la diabetes) . El 95% restante, son psicológicas. Miedo a la pareja y a dejarse llevar, traumas del pasado, depresiones o el haber tenido una educación muy estricta en lo referido al sexo pueden hacer que conseguir un orgasmo sea imposible.
“¿Seré frígida?” Es una pregunta que puede surgirle a las mujeres. Yo os respondo: NO, no eres frígida. Toda mujer tiene la capacidad para alcanzar el orgasmo. Creo que si la mujer no siente un orgasmo es porque no está siendo estimulada de forma correcta. No es igual de fácil conseguir un orgasmo todos los días (nuestro estado de ánimo tampoco es el mismo todos los días) pero si esta situación persiste significa que algo no se está haciendo bien. En estos casos, la pareja no debe frustrarse, la solución a la anorgasmia está en los dos:
- ¿Qué te pide el cuerpo? ¿Cuáles son tus deseos?  Para conseguir un orgasmo, la mujer debe saber lo que le gusta, lo que la excita, y para ello no hay nada mejor que descubrirlo mediante la masturbación. ¿Hacia donde se desplaza tu mente mientras lo haces? Descubrirlo puede ayudarte a una mejor estimulación cuando se tienen relaciones en pareja. Puedes ayudarte mirando tus genitales con un espejo, acariciándote puedes descubrir qué zonas te gusta que toquen y cuales no, de qué modo te gusta que las toquen.
- Genera situaciones excitantes con tu pareja para avivar ese deseo, toma tú las riendas o déjate llevar.
- Durante las relaciones, hay una errónea concepción de que la única parte del cuerpo que puede excitar a la mujer es su clítoris, y no es verdad. No ir nunca directamente al clítoris, y menos si este no está lubricado. Es cierto que es básico para alcanzar el orgasmo, pero a la hora de excitar cuentan otras partes del cuerpo como la espalda, cara interna de los muslos, los pechos… Las caricias no deben dejarse nunca de lado. 
- Las palabras. Una frase erótica, susurros al oído… Realmente contribuyen a aumentar el deseo y la excitación. ¿Qué te gusta que te digan? 
- Es muy importante estar relajada. Encontrar lo que te gusta no es cuestión de estar una tarde sin más, se necesita tiempo y tranquilidad. Si hay presión, esto no avanzará.
- Situaciones excitantes, caricias, palabras eróticas, relajación… ¿a dónde quiero llegar con esto? El órgano sexual más importante en una persona, no es ni su clítoris ni su glande, es el cerebro. Debe estimularse desde todos esos ámbitos. La predisposición a sentir un orgasmo es algo básico. Si estás frustrada y piensas “no voy a poder” no podrás. Mentalidad positiva, tú puedes hacerlo.
En resumen chicas, debéis descubrir lo que os gusta y contárselo sin remordimientos a vuestras parejas (la comunicación en esto es algo básico) . Espero que encontraseis esta entrada ilustrativa ;) ¡Besos!